miércoles, 12 de mayo de 2010

EL PODER FACTICO REGIONAL


La Batalla por el Cusco

Ha diferencia de los procesos electorales anteriores, la actual disputa regional y local por el Cusco, junto a las variables políticas y electorales que son ejercicios tradicionales en estas lides, tendrá un nuevo componente a su lado, un factor que no estuvo visible y abierto en las contiendas anteriores, pero que tiene grandes recursos y por tanto no puede ser subestimado; esta participación se estuvo preparando y organizando con mucha anticipación, el nuevo aparato tiene varias características co-mo el ser: un militante fundamentalista y guardián ideológico del modelo neoliberal; un inversionista económico que participa en la política a partir del costo beneficio de sus negocios en la región; abanderado y portaestandarte de la globalización asimétrica; pregonero y fiscal de la verdad mediática; en resumen el poder fáctico regional, brazo extendido de los grupos económicos nacionales y empleados del poder internacional ya está presente en los últimos años y se apresta a jugar a fondo.

En las anteriores elecciones invirtieron para aprender el negocio y entrenar, para el partido que empieza de verdad ahora. Esa derecha económica, ideológica, religiosa, política y orgánica, que antes se revestía de independencia, actuara de manera directa porque en este proceso electoral hay demasiado interés económico en juego. El Cusco es demasiado rebelde para el neoliberalismo y sus concesiones mineras e hídricas; resiste demasiado a la privatización del patrimonio y los recursos naturales; tiene mucha vocación descentralista y social para el gusto del centralismo. En consecuencia necesitan propinar una derrota electoral a todos los opositores sociales y políticos al modelo.

Este poder fáctico regional todavía desconocido y mimetizado en la lucha política, intervendrá y promoverá directamente a uno o cuando mucho dos candidatos funcionales al centro y el modelo, deshojan margaritas entre San Román y Valencia para sus propósitos. Lamentablemente mientras la derecha económica ha ordenado sus filas y recursos para conquistar el gobierno regional y local; los partidos y movimientos opositores al sistema, los siguen ignorando en la correlación de fuerzas que se viene configurando, sólo así se explica electoralmente hablando, el surgimiento de una proliferación y fragmentación de candidatos progresistas en las provincias y en la región, que divididos regalarán el Cusco a la derecha que a diferencia de antes tiene claro el norte de su unidad y sus negocios. Sin embargo todavía hay tiempo.

El poder económico

Cusco con su crecimiento y desarrollo en los últimos se ha convertido en una enclave económica y empresarial de grupos: mineros, gasíferos, eléctricos, energéticos, turísticos, hoteleros, que se llevan la mayor parte de la riqueza generada en la región, al amparo del modelo y de las normas manejadas desde el poder central; estas prebendas son intereses que no están dispuestos a perderlos, con cualquier gobernante regional y local que cuestione y ponga en peligro sus “inversiones”. Asegurar los millones de dólares que se llevan, los obliga a invertir en la compra y venta de candidatos y partidos funcionales a sus inter-eses. Para asegurar este objetivo, han lotizado el Cusco electoralmente de acuerdo donde se encuentran situados sus intereses; los grupos mineros tienen a Espinar y Provincias Altas como su blanco, La Convención está en manos del poder gasífero; el Cusco y el Valle Sagrado para las enclaves y monopolios turísticos; a Canchis y Quispicanchi lo miran desde la electricidad y al Manu desde el negocio medio ambiental; todo esta focalizado y con tareas electorales concretas, la región es apetecible por el canon, para poner estos recursos como plataforma financiera de sus negocios. Negocios son negocios y las elecciones para ellos son negocios, sin dudas y murmuraciones.

El fundamentalismo religioso

Otra fuerza que jugara su papel electoral, es la jerarquía conservadora de la iglesia, coincidentemente favorecida por el modelo económico, no es una casualidad la privatización hasta La Catedral para los intereses del Opus Dei. La base social se encuentra en los colegios del consorcio religioso, los grupos familiares y organismos de jóvenes y mujeres en las parroquias, todos ellos participaran directamente en la movilización política de la jerarquía, con una clara orientación sistémica a tono a la curia romana y del Cardenal fascista Cipriani, como lo hicieron en el actual debate de la pastilla del día siguiente. La iglesia ya salió de su neutralidad para apoyar al candidato del modelo, sino basta ver las páginas electrónicas del Opus Dei en el Perú, ocultas tras el nombre de Tradición, Familia y Libertad, que tienen en marcha una campaña contra los derechos de los pueblos amazónicos y andinos como el nuestro. Bajo el supuesto de la pureza religiosa le han declarado la batalla a la identidad del Cusco, para atacar su idioma el quechua, su representación simbólica la wifala, su visión solidaria y colectivista como civilización; campaña que por otro lado al que le hacen coro algunos intelectuales despistados en el tema.

El cuarto poder mediático

En el Cusco la mayoría de los medios de comunicación, tienen corazón y candidato propio, son parte de la inversión anticipada en la publicidad estatal, que vendrá con el “triunfo de sus candidatos” y el reparto de la torta. Quien se encuentra mejor posicionado en los medios del Cusco, paradójicamente en una región beligerante y opositora a García, es la prensa conservadora del Apra, que ha copado la mayoría de las radios y noticieros de la televisión, así como de los medios escritos, en este último caso de los tres diarios regionales dos son controlados por militantes de dicho partido; desde esos medios son los encargados de liquidar o neutralizar a los opositores políticos, sindicales, profesionales y sociales al modelo neoliberal y del régimen aprista; basta revisar la información de los principales conflictos en los últimos tiempos, Canchis y Espinar, donde cargan la tinta a la supuesta infiltración de políticos, chavistas, humalistas e izquierdistas, mientras minimizan las demandas; todo para justificar la mano autoritaria del gobierno y el fundamentalismo económico.

En la actualidad en el plano electoral la tarea es desprestigiar y menoscabar la presencia del nacionalismo y las fuerzas progresistas, ataque a sus partidos y posibles candidatos; campaña de ablandamiento a los contrincantes y levantamiento de candidatos funcionales a la derecha escudados en una supuesta “independencia” o de “exitosos técnicos”. Las elecciones regionales y municipales serán el escenario para observar con claridad, aquella orden de García “que no puede hacer ganar las elecciones directamente, pero si puede impedir que ganen los opositores al modelo”. Por su puesto existen también, los otros que juegan al doble cachete, que reciben con la mano derecha e izquierda, los que tocan el violín de acuerdo a los vientos. Son escasos los medios independientes y objetivos, que deben ser valorados y reconocidos.

La fuerza militar

El militarismo en el Perú es uno de los males endémicos de la democracia, una de sus expresiones es el espíritu de casta y corporación que defiende sus intereses. Tal como los militares en sus diversos colores de tierra, aire, mar y policía, tienen sus hospitales, escuelas, clubes, universidades, urbanizaciones, seguros especiales, etc. tienen también sus colores y partidos políticos. El supuesto institucionalismo que pregonan los grandes mandos, es un atajo para encubrir posiciones, los generales y almirantes siempre han ordenado verticalmente sus opciones electorales con sus familiares y la burocracia del conglomerado militar. Sus votos alientan las tendencias autoritarias y reaccionarias, no resulta casual el colchón electoral del fujimorismo, que se nutre del poder fáctico del militarismo en su versión más corrupta.


Publicado en el diario La Primera

domingo, 9 de mayo de 2010

EL SINDICALISMO CUSQUEÑO

El Primero de Mayo es una fecha de reflexión y balance del sindicalismo, para sacar las lecciones y conclusiones de las fortalezas y debilidades a partir del cual diseñar una plataforma de movilización y organización en defensa de los derechos laborales y sociales del conjunto de la población. El Cusco no es ajeno a la crisis que atraviesa el sindicalismo peruano, los efectos de la aplicación del modelo neoliberal ahora son mas claros que nunca; la estructura organizativa y dirigencial ha sido gravemente afectada con la división y despido de la representación, la otrora combativa y unitaria central de la FDTC ha sufrido la desaparición de sindicatos sustanciales como Cachimayo, Ferrocarriles, Bancarios, Gaseosas, Gráficos entre otros y subsiste una división prolongada del magisterio, construcción civil, transportistas, campesinos. Todo esto es una realidad objetiva y estructural, ha esta ofensiva del neoliberalismo también contribuyó la crisis de los partidos de la izquierda que trabajaban a su interior por los efectos de una crisis ideológica y programática del que no pueden reponerse hasta hoy.


De esta situación es que se aprovecha el gobierno aprista para seguir promoviendo una política antilaboral con sueldos y salarios por los suelos, con derechos sociales conculcados y prácticamente haber anulado la jornada de las ocho horas, para no hablar de la situación de esclavitud de los trabajadores de services y de las mujeres y jóvenes. Sin embargo frente a esta ofensiva lejos de responderse con reflexión y unidad, los dirigentes se han enfrascado en disputas internas y personales, terminando por sepultar a los gremios y a sus afiliados, haciendo el juego a la patronal y el gobierno.

Corresponde en este contexto, debatir el rol y los objetivos del sindicato, sus nuevas formas organizativas, los derechos y deberes de los afiliados, la estrategia y táctica frente al neoliberalismo, el papel y lugar de los dirigentes ejercitando la renovación y la alternancia, la transparencia del manejo económico y de los recursos. Para avanzar en estos pasos se requiere una firme voluntad política, tarea en la que todos los trabajadores, sus organismos, ideas y propuestas deben estar presentes. La gloriosa FDTC no es propiedad de personas o partidos, es parte de la historia social y combativa del Cusco, hacen mal quienes ahora lo atacan con saña y ventajas ocultas, pero también es hora que en la conducción se actué con mayor amplitud, iniciativa y combatividad, retos a la que siempre estaremos comprometidos los camaradas de Simón Herrera, Emiliano Huamantica, Vicente Medrano, Pedro Huilca, Iván Pérez y tantos otros wiratakas que construyeron el Cusco Rojo.