viernes, 20 de julio de 2012

BALANCE DEL PRIMER AÑO DE GOBIERNO, UNA VISIÓN DESDE EL CUSCO


DECEPCIONADO, PERO NO ARREPENTIDO.
Escribe: Alberto García Campana
Cumplido un año de mandato del presidente Ollanta Humala y colocada sin maquillaje la pobreza de los logros alcanzados, los inquisidores de siempre, los que no asumen responsabilidades pero baten palmas ante el fracaso, interrogan con semblante de oráculo victorioso: “¿y ahora te arrepientes de haber votado por Humala?”

No señor. Me siento profundamente decepcionado, con la frustración que no deja resquicio para la esperanza, completamente desilusionado. Así es como me siento. Aplastado en mis expectativas, destrozado en mis aspiraciones de ver  a mi pueblo cada vez menos azotado por el hambre y la miseria. Pero no me siento ni estoy arrepentido. Y no lo estoy porque mi voto combatiente, limpio desde una militancia de izquierda sin mácula, no llevó consigo la seguridad de una revolución surgida desde las ánforas. Mi voto desde una firme posición socialista, no estuvo orientado a abrir las puertas de palacio al Partido Nacionalista. Como el de miles de compatriotas, mi voto estuvo dirigido a impedir el retorno al poder de la banda fujimorista que asoló el país en la infausta década del 90. Y por eso no me arrepiento, porque desde la humildad de mi voto por Ollanta Humala, impedí el regreso  de la degeneración política, coloqué la barrera para que no pase el cortejo nauseabundo de la liquidación moral de la patria. Y entonces no me puedo arrepentir de la opción electoral asumida en  junio del año pasado.

Pero al tiempo de manifestar públicamente la expresión transparente del voto emitido  y que contribuyó a enterrar las aspiraciones de la satrapía saqueadora y homicida, es preciso que hoy, al cumplirse un año de gobierno humalista, la frustración dé paso a  la serena reflexión que parta desde las mismas posiciones socialistas,  formulando una propuesta patriótica que enarbole a partir de hoy una bandera de reivindicación madura y sincera en favor de las aspiraciones del pueblo.

 LA REVOLUCIÓN PUEDE PARTIR DEL SUFRAGIO
Quienes se alzaron en armas en 1980, proclamaron en los espacios abiertos entre la dinamita y el fusil, la prédica de que salvo el poder todo era ilusión, y que solo podrían destronar al tirano quienes no tuvieran miedo de morir despellejados en el intento. Para los promotores de la violencia irracional y genocida, las elecciones no podrían ser, de ninguna manera, el camino para hacer la revolución, pues ésta, como decían los trasnochados, debería ser el parto sangriento de una gestación  dolorosa: el poder solo podría ser conquistado a sangre y fuego.

El enorme patriota cubano José Martí afirmaba que en los países en los que el sufragio es ley, la revolución está en el sufragio. Explicando: si se puede llegar al poder a través de las elecciones, entonces es posible que desde el mandato de las urnas se pueda impulsar una administración que contribuya a hacer menos desdichada a la gente. Si se gana una elección y desde el gobierno se pueden impulsar las grandes obras que beneficien al pueblo, entonces el sufragio se convierte en la gran plataforma para alcanzar algo que se parezca a una revolución.

Por eso no hay que temerle a las ánforas. Desde ellas se pueden derrotar las opciones violentistas y desquiciadas y también se puede aplastar a las élites mafiosas cuya única bandera es el dinero.
Pero el desafío que implica una participación decorosa en procesos electorales, pasa por la reformulación de las conceptos doctrinarios: lo que fue bueno allá y entonces no tiene por qué ser bueno aquí y ahora. Las palabras del Amauta José Carlos Mariátegui resuenan en los oídos: es posible impulsar una propuesta socialista sin calco ni copia.

 POR LA RENOVACIÓN DE LA IZQUIERDA
En los últimos procesos electorales, desde la elección de alcaldes y presidentes regionales hasta llegar a la nominación presidencial, la izquierda ha respaldado postulaciones que en determinado momento adoptaron el ropaje progresista. Una vez llegados al poder, los aventureros  se quitaron la mascareta y se mostraron como en realidad son: reyezuelos de opereta y  damiselas de callejón.
 La izquierda en el Perú y particularmente en el Cusco, ha servido de trampolín para que los usurpadores de ideologías lleguen incluso a hurtar en nombre del socialismo. Desde los tiempos ya casi lejanos de la gestión municipal encabezada por el ciudadano ejemplar Daniel Estrada, ninguna administración edilicia ha levantado con firmeza las banderas de la izquierda. En nombre de una maloliente “independencia política” y navegando en las aguas hediondas del oportunismo y del pragmatismo, los sucesivos alcaldes, presidentes regionales y jefes de Estado han apostado por la debilidad de la memoria colectiva y así han llegado al poder.

En nombre del pueblo y prostituyendo el discurso socialista, muchos profanadores tomaron por asalto el gobierno para pegarle  después una patada en el trasero a esa misma izquierda que los ungió como mandatarios.

Por eso, y al cumplirse un año de gobierno humalista, es buena la ocasión para que la izquierda erradique a sus propios fantasmas internos y avance a la constitución de un nuevo movimiento que encarne las viejas aspiraciones del pueblo que es, en esencia, progresista, socialista y de izquierda.

viernes, 29 de junio de 2012

GOLPE A LA PARAGUAYA CONTRA LOS PRESIDENTES REGIONALES


INGRESA A LA WEB DE AMARU
Congreso centralista e incompetente:

Golpe a la paraguaya contra los presidentes regionales

La tendencia autoritaria que recorre algunos países del continente, no es ajeno al país y los malos ejemplos se replican por doquier en algunos cerebros coloniales de algunas bancadas congresales, primero fue la propuesta de Carlos Bruce de recortar las funciones fiscalizadoras del Consejo Regional respecto al ejecutivo regional, como si este Congreso Nacional fuera un ejemplo de oportunidad y firmeza moralizadora, basta observar el circo de la Mega Comisión investigadora contra la gestión de Alan García, para darse cuenta que no hay ninguna vocación investigadora y fiscalizadora.
Luego vino la tendencia a criminalizar a las autoridades regionales y municipales, inmediatamente el alcalde de Espinar fue detenido y trasladado a Ica, violentado el principio de territorialidad y el debido proceso, la mayoría congresal aplaudió el abuzo y fue incapaz de frenar la prepotencia del poder ejecutivo y del poder judicial.
Ahora no contentos con su manifiesta incapacidad legislativa, pretenden intimidar a los presidentes y concejeros regionales con la causal de vacancia si dichas autoridades electas por el voto popular, “participan directa o indirectamente” en medidas y actos de violencia. El Congreso Nacional se quiere erigir en el gran juez del país, rompiendo la independencia y equilibrio de poderes que tiene una democracia moderna, recorta la autonomía de los gobiernos regionales que se encuentra reconocida constitucionalmente.
Esta criminalización contra los gobiernos regionales de aprobarse en el congreso, significaría que cualquier autoridad regional podría ser vacado con una simple denuncia de cualquier ciudadano o por decisión del Ministerio Público, por cuanto la palabra directa e indirecta, abre las puertas para cualquier tipo de acusaciones irresponsables y políticas. De esta forma buscan tener autoridades sumisas y agachadas para sus fechorías y abusos. Realmente un retroceso del espíritu descentralista por la que hemos luchado los peruanos, por cuya razón todos los ciudadanos y en particular las organizaciones regionales y municipales deben tomar una posición firme y rechazar este proyecto, que atenta contra la profundización de la descentralización y construcción regional.


lunes, 14 de mayo de 2012

REDEFINIENDO LA IZQUIERDA PERUANA: Desde abajo y desde adentro


Redefiniendo la izquierda peruana: desde abajo y desde adentro.

Por: José Reátegui Bardales (*)

A propósito de la columna de Mirko Lauer en La República del 28 de marzo de este año (“Cinco izquierdas de esta hora”) en la que, como observador político, hace una panorámica de la izquierda actual, queremos compartir algunas consideraciones pertinentes.

Mirko Lauer presenta una mirada de la izquierda peruana desde una óptica que privilegia su cercanía o lejanía con el gobierno actual y eso le hace perder de vista el proceso de redefinición que se viene produciendo en este importante sector del espectro político nacional.

Desde inicios de la década de los 80´s, la izquierda peruana comenzó a procesar una crisis en los 80´s, que tuvo entre sus principales detonantes:
·         La irrupción de una guerra interna que enfrentó a Sendero Luminoso y al MRTA con el resto del país y puso en cuestión la tesis de la viabilidad de lucha armada en países como el nuestro.
·         La ruptura de Ia IU y el PUM.
·         La crisis del socialismo real en Rusia y Europa.
·         La decadencia del marxismo-leninismo como doctrina.

Esta crisis llevó a la izquierda peruana a convertirse, desde inicios de los 90´s, en una fuerza marginal, luego de haber sido la izquierda legal más grande de América Latina desde fines de los 70´s hasta mediados de los 80´s.   

Sin embargo, desde inicios del Tercer Milenio comienza a surgir un proceso de redefinición de la izquierda peruana, proceso que se expresa en la lucha contra la dictadura fujimontesinista; en el aliento de nuevos actores políticos y sociales, principalmente en los espacios locales y regionales; en la organización y desarrollo de la Marcha de los Cuatro Suyos; en la propuesta de la reforma descentralista; entre otros factores.

La nueva cruzada ideológica de la derecha.

Esto explica porque la derecha nuevamente está en una batalla frontal, ideológica y política, contra la izquierda, como no se veía desde la década de los 60s, en la época de la bipolaridad y la guerra fría. Ahora la derecha se vale de todo, cualquier situación es un buen motivo para golpear a la izquierda indiferenciadamente: los ataques a la Comisión de la Verdad, la participación de la izquierda en el Gobierno y en Gana Perú, el Conflicto de Conga en Cajamarca, la campaña contra el MOVADEF, la gestión de Susana Villarán en la Municipalidad Metropolitana de Lima, en fin, todo es útil con tal que sirva para atacar a la izquierda.

La nueva cruzada de la derecha contra el “cuco” izquierdista tiene entre sus operadores a los grandes medios de comunicación que influencian, a los líderes de opinión que han posicionado, a los líderes y  voceros políticos partidarios alineados desde siempre con la derecha, a los sectores conservadores de la Iglesia Católica, a los sectores facticos de las Fuerzas Armadas, a los voceros y representantes del poder económico y también a despistados y tontos útiles.

La demanda de una izquierda del tercer milenio y de una derecha liberal.

Los sectores lúcidos de la opinión pública reclaman que en nuestro país se configure una derecha liberal y una izquierda moderna, ambas necesarias para la gobernabilidad, el fortalecimiento del sistema político peruano y, por ende, de la democracia y, sobre todo, para garantizar el desarrollo sostenible del país.

¿Qué tanto la derecha puede avanzar a configurar una fuerza liberal, moderna y realmente democrática en nuestro país? Es algo que parece difícil por el momento, dada la fuerza que vienen demostrando los sectores más conservadores en este lado del espectro político, que algunos periodistas han dado en calificar como “Derecha Bruta y Achorada”. 

¿Qué es ser de izquierda hoy en el Perú?

Ser de izquierda hoy en el Perú significa identificarse, de manera organizada o no, con lo siguiente:
·         Las banderas de la justicia social.
·         La transformación del Estado por la vía democrática.
·         La defensa y el fortalecimiento del sistema democrático en nuestro país.
·         El fortalecimiento del Estado de Derecho y la consolidación de la gobernabilidad.
·         El rechazo a todo tipo de violencia como medio para llegar a la conducción del gobierno nacional.
·         La defensa de los derechos humanos, políticos y ciudadanos.
·         La defensa y protección del ambiente.
·         El enfoque del desarrollo humano.
·         La reforma Descentralista y la regionalización.
·         La valoración de la importancia y necesidad del mercado.
·         La defensa de las libertades individuales y de asociación.
·         Contra la explotación y el abuso.
·         Contra todo tipo de discriminación.

La izquierda peruana siempre ha sido diversa. Mucha agua ha pasado bajo el puente desde que el Amauta José Carlos Mariátegui fundara la izquierda orgánica, con la conformación, a fines de la década de los 20s, del Partido Socialista, que luego fue convertido, bajo la conducción de Eudocio Ravines, primer tránsfuga de la izquierda, en Partido Comunista. Varios autores han tratado de explicar que pasó con la izquierda peruana desde aquellos inicios hasta sus momentos más críticos en los 80´s. Hay todavía un balance pendiente, que no es motivo de la presente anotación.

La redefinición de la izquierda de hoy tiene un carácter descentralista.

El proceso de redefinición de la izquierda peruana pasa por:
·         La construcción de la cultura del buen gobierno.
·         El desarrollo de la capacidad de gestión.
·         El trabajo político en la organización popular.
·         El fortalecimiento de la gobernabilidad.
·         La promoción de la inversión pública y privada con ISOs avanzados de calidad.

A esto vienen contribuyendo, desde inicios del tercer milenio y en las diversas regiones del país, las experiencias de gestión de los movimientos regionales y locales en los Gobiernos Regionales y Municipales. Desde allí se viene alimentando una nueva utopía para movilizar a los sectores populares y progresistas del país. Esta izquierda del tercer milenio tiene un carácter fundamentalmente descentralista y comienza a tomar la posta que dejan los líderes de la generación de los 70s que aún no han logrado involucrase de manera efectiva en este proceso de redefinición y que hoy ven agotados sus discursos tradicionales.   

La izquierda peruana del tercer milenio está presente en las fuerzas descentralistas, en sus organizaciones políticas que configuran Movimientos Regionales y Locales exitosos por su buena experiencia de gestión; en los dirigentes y activistas que vienen desde los 70s, 80s y 90s y han alentado y participado en el proceso de redefinición, muchos de ellos que han enfrentado al terrorismo de SL y el MRTA; en los que han hecho su aprendizaje en la gestión local, regional y nacional; en los que han sabido sintonizar con los peruanos y peruanas que vienen desde adentro y desde abajo.

Esta izquierda del tercer milenio necesita avanzar a la configuración de una representación política nacional, debe avanzar a proyectar un nuevo liderazgo nacional como expresión de una organización moderna, flexible y perdurable, sostenible en el tiempo, vacunada contra divisiones de cualquier índole, abierta a todos y todas los peruanos y peruanas. Esta es una izquierda descentralista, popular, regionalista, con capacidad para construir un poder democrático basado en sus propios recursos para enfrentar campañas sin empeñarse a favores políticos; basada en su capacidad de movilización popular y de convocatoria a la inteligencia nacional, al mundo académico, al empresariado moderno y progresista; basada en su liderazgo en la opinión pública para lograr una buena comunicación con la ciudadanía y evitar someterse a presiones de los grupos de poder que está detrás de los medios. Es una tarea ineludible de los descentralistas convertir a esta izquierda del tercer milenio en una fuerza de gobierno con un liderazgo leal a sus principios y programas.
Una acotación final, desde nuestro punto de vista el senderismo, en sus diversas variantes, no tiene nada que ver con la izquierda del tercer milenio, principalmente por su concepción anti-humanista, contra-estatal, violentista y antidemocrática.

Huancavelica, abril del 2012.
(*) Militante descentralista.

domingo, 15 de enero de 2012

MARAS: LA DULCE Y SABROSA REBELIÓN DE LOS KACHI - REVISTA AMARU

MARAS:
La dulce y sabrosa
Rebelión de los Kachi

Jesús Manya Salas


La mítica pampa del Ayar Ukhu, Dios de la Profundidad, estaba iluminada por la luna y su reflejo en la qocha; el ojo del manante que la alimenta estaba concurrido a diferencia de otros días, en que sólo unos cuantos se bañaban. Los productores de sal organizaban y planificaban la toma de la mina y una marcha de sacrificio para exigir la expropiación de la salinera, el Estado no servía para nada y el administrador era peor que los gamonales. La asamblea fue convocada en secreto, para evitar la infiltración policial y el divisionismo de algunos vecinos «amarillos» y opositores; la asamblea culminó con la resolución y decisión de ejecutar La Marcha de la Sal; hacía treinta años esa misma pampa sagrada de Ayar Ukhu fue escenario de la constitución del sindicato comunero y la histórica decisión de recuperar sus tierras en manos de los terratenientes, usurpados a punta de trampas y látigo.

Por entonces, Martín, destacado a formar los sindicatos por encargo de Emiliano Huamantica; en forma silenciosa había organizado las células revolucionarias y su brazo sindical; ahora como ayer, Martín un poco más viejo seguía al pie del cañón. Con Salvador de ideólogo, Martín de estratega, los bríos y la fuerza social de los mareños aumentó con la llegada de Ángel Sánchez, un ladrillo y una hormiga organizadora, por cuya razón era el blanco de los odios curas y terratenientes que lo acusaban de layqa o brujo satánico, al no poder explicar y combatir la influencia del artista entre los comuneros por sus conocimientos de herbolario y músico popular. Nadie sabía la existencia de una trilogía celular integrada por Martín, Sánchez y Salvador, con muchas horas de estudio y lectura se estaba plasmando a través de los comuneros y jóvenes de la población, los cimientos de la lucha revolucionaria. Tenían información por sus canales y por los periódicos que llegaban de la capital y que diligente compraba y traía el chofer del único camión que hacía servicio de transporte al Cusco. Así estaban enterados y preparados para el brote guerrillero que se gestaba en Chaupimayo y Mesa Pelada con las banderas de la reforma agraria, que ahora ellos conquistaban con las invasiones a todas las haciendas de la zona.

En las tierras rojas del altiplano mareño, por entonces, a diario había movilizaciones de los Mullak´as y Misminay cansados de los Acurio; los Qollana y Mawaypampas, de los Velarde; los Q´allarquinos aburridos de los curas de la hacienda. La represión y el encarcelamiento de los dirigentes, llegó pronto en camiones porta tropas y helicópteros artillados; muchachos como Pancho Jiménez, Angélica Guevara, Catalina Quispe, Julia Hurtado, Rafaela Giraldo; los veteranos Martín Saavedra, Vicente Sota y Benigna Arroyo, liderados por Alejandro Morales y Vicente Guevara terminaron recluidos en la vetusta cárcel de La Almudena y otros deportados a las mazmorras de Arequipa.

Ahora, no deben sorprendernos, mejoraremos las trincheras y zanjas en la salinera para recibir a los cachacos —arengó el más viejo, recordando los tiempos de las batallas en Tejawasi, cuando enfrentaron la primera intervención de la policía— tampoco nos detendrán en nuestras casas en la noche, como ese maldito día que nos entregaron los traidores —recomendó al final otro.

A los cinco días, Segundino Ríos, el viejo pregonero de los bandos oficiales, acompañado por el tamborero Modesto Yañaq, el bombo de Manuel Segovia y la flauta de Julio Yañaq, desde las tres de la madrugada, convocaron a salir y enrolarse a la marcha a todas las familias; más de cinco mil mareños con botellas de agua para soportar las bombas lacrimógenas y un poco de sal para combatir la picazón en la garganta, salieron con banderas y palos para enfrentar los golpes de la policía. ¡Kausachun comunero! ¡Kausachun!, era el principal grito que reemplazaba al anterior ¡Kausachun Allpa Llanqaq!, de la década pasada.

Un 12 de Marzo de 1930, Mohandas Karamchand Gandhi, en la lejana y exótica India al igual que en Maras había iniciado la independencia del colonialismo Ingles, también con una larga y prolongada Marcha de La Sal. En Maras y en Ahmedabad la dulce y aromática sal, servía para la esclavitud o la libertad de un pueblo.

Los mareños tenían la sangre rebelde, partícipes en la resistencia de Manqo Inka; luego en el grito de José Quispe T´itu Inka, en noviembre de 1777 junto a Dionisio Pacheco, Samaniego y Francisco Justiniani, levantaron a los mareños, urubambinos y wayllabambinos, contra el abuso de alcabalas y repartos del Corregidor Pedro Ledfel, a consecuencia de esa gesta libertaria cayeron presos los Cusipaucar,Uscamayta, Hawaq´ollay, los Quispe, Ataupuma, Sinchi de la nobleza inka y criollos como Manuel Vega, años después muchos de ellos se incorporaron a las filas de José Gabriel Tupac Amaru. El 7 de julio de 1896 Maras volvió a insurgir contra la tiranía de Nicolás de Piérola que subió los impuestos de la sal, enfrentando al Batallón Canta que estaba bajo el mando del Subprefecto Evaristo Calderón.

El primer mitin de la Marcha de la Sal  de estos tiempos, arrancó en Ch´eqereq, luego vendrían Chacán, Izquchaca, Cachimayo, Poroy, pueblos donde los recibieron con sus wathiyas de papa y chicha de jora hasta la entrada triunfal en el Arco de T´ika T´ika, donde centenares de residentes mareños los acogieron con viandas y se integraron a la marcha hasta la Prefectura y la Plaza de Armas, los cusqueños desde su balcones multicolores saludaban solidarios los derechos de un pueblo explotado desde el colonialismo.

A esa hora, otro centenar de productores jóvenes, encabezados por los respetables ancianos, tomaba posesión de las salineras y expulsaban al burócrata explotador. En la noche, el cerro Aywayro iluminado por los chiquillos dirigidos por Salvador, adornaba la oscuridad con el símbolo de los trabajadores y campesinos, recordando los tiempos de la liquidación de los odiados terratenientes. En la plaza los veteranos y abuelas, agradecieron a los Apus de Ch´eqoq, Aywayro y el Wañuy Marka, como al patrón San Francisco y la Mamacha Asunta, por haber cumplido a sus plegarias.

El único ausente en la segunda jornada fue el camarada Sánchez, que no resistió la persecución y la represión, en duras horas de clandestinidad en la primera generación siguió dirigiendo la toma de tierras, sucumbiendo ante la tuberculosis fulminante en plena lucha.
La rebelión de la sal que emprendieron cumplió su objetivo días más tarde cuando la administración paso a manos de los productores y comuneros, ese día la sal estaba más dulce que nunca, cuando Los Bohemios acompañados de sus guitarras entonaban, kachiska, kachis kani, Maras Maras kani, malliylla malliykuway miskillañas kani.

lunes, 19 de septiembre de 2011

LA INSURRECIÓN DEL CUSCO ROJO DE 1958 Y LAS MILICIAS POPULARES

Un levantamiento contra la política económica y represiva de Manuel Prado

El Cusco Rojo: la insurrección y el Comité Popular de 1958

Comités Obreros, un general preso y una negociación al borde de la guerra

Jesús Manya Salas
www.jesusmanya.blogspot.com

El discurso que lanzó Emiliano Huamantica Salinas el primero de mayo del año 1958, en el masivo mitin de la Federación de Trabajadores del Cusco, realizado en la Plaza de Armas, era un balance y clarinada a los acontecimientos que venían madurando en los últimos años, la central obrera había resistido heroicamente a las prisiones y destierros de la dictadura de Odría, junto a Emiliano Huamantica, estaban José Calvo Bohórquez, Alfredo Somocurcio, Enrique Miota, Pascual Montaño, Eulogio García, José Lira y otros más jóvenes como Agustín Mamani, dirigentes universitarios como Estenio Pacheco, estaban en la primera fila de las graderías de la Catedral, convocando a seguir fortaleciendo y la lucha frente al incremento de los hidrocarburos y al encarecimiento de los alimentos, que aplicaba Pedro Beltrán Espantoso desde el Ministerio de Economía.

En prolongadas reuniones y convenciones sindicales desde el mes de febrero, el debate de la huelga estaba en el clima de la polémica, por un lado las organizaciones más importantes impulsaban y preparaban la medida y por otro lado algunos dirigentes sindicales de orientación aprista que dirigían varias instituciones se oponían a la huelga con el mismo argumento del gobierno y su Ministro del Interior que a los largo de esos meses, había acusado a los dirigentes populares de estar motivados por posiciones desestabilizadoras y subversivas del comunismo internacional; pero la tendencia estaba claramente definida, la paciencia estaba al límite y se debía tomar una decisión, el acuerdo fue definido en el local del Sindicato de Choferes el cinco de abril de 1958, el paro se iniciaba el siete de marzo, continuó el ocho el mismo que adquirió un carácter masivo y violento por la represión de la policía, obligando la intervención del ejército para conjurar la rebelión popular, el nueve los hechos estaban empantanados y sin respuesta por parte del gobierno, ni siquiera la intermediación del alcalde del Cusco Dr. Roberto Ponce Tejada fue aceptada por la prefectura.

En esas horas difíciles en el marco de una rigurosa seguridad en que se llevaba adelante la reunión del comité del paro en el local del Sindicato de Choferes del 9 de abril en horas de la tarde, fue brutalmente atacado por la policía con bombas lacrimógenas y dispersado a culatazos los dirigentes con la intención de no sólo reprimir, sino sobre todo derrotar la medida de lucha. Esta represión lejos de asustar y atemorizar al Comité de Huelga, esta se volvió a reunir y en reunión que duro hasta la madrugada entregaron un nuevo pliego petitorio al gobierno central.

El 10 de Abril la agitación popular arrancó en los mercados, los hechos más graves se produjeron en Wanchaq donde cayeron abaleados jóvenes como Gerardo Vilca y Benito Zea, ante este derramamiento de sangre enfureció a las multitudes y apedrearon el puesto policial, otro grupo se dirigió al local de la Corporación de Reconstrucción y Fomento; en esas circunstancias aparecieron las tropas del ejército y en la puerta del Colegio de Educandas descargo fusilería y mató a Mauro Gamarra; esta acción multiplicó las movilizaciones por todas las calles, mientras que el ejército tenía tomado las Plazas de San Francisco y del Cabildo.

La muchedumbre tomó la Plaza de Armas a las 10.30 de la mañana, dejó de funcionar hasta la energía eléctrica y los heridos aumentaron con Humberto Arregui y Tomás Loayza, mientras que otro contingente dirigida por una mujer gritando “¡asesinos y justicia!” tenían en una camilla al menor muerto. En esas circunstancias fue tomado preso el General Daniel Vargas Dávila, el Comandante Corzo, el Capitán Buenaventura Alegría y un soldado, os cuales fueron llevados al atrio de la Catedral a fin de obligarlo a un compromiso lo que no se pudo y fue trasladado al Sindicato de Choferes, un contingente de soldados intentó rescatar a su jefe, pero fue impedido por una lluvia de piedras, obligando por otro lado al mencionado general a que ordenara el retiro de los pelotones de la policía y del ejército.

Estas circunstancias tampoco fueron ajenas a la intervención y presencia de algunos infiltrados del gobierno central y dirigentes sindicales del Apra, que buscaron descabezar la lucha, insinuando una supuesta “traición” de Emiliano Huamántica y lanzando discurso radicales, cuando días antes se había opuesto totalmente a la huelga; en este contexto de incertidumbre en una reunión histórica y urgente sesionó el Comité Regional del Partido Comunista y la Juventud Comunista, que tenían una respetable influencia popular y reconocida trayectoria de lucha; tomaron la decisión de relanzar la conducción de la huelga y canalizar organizadamente el levantamiento popular, a fin de evitar el aprovechamiento de los infiltrados y oportunistas, que buscaban a través de la anarquía desconocer a la FDTC y sus sindicatos y llevar al despeñadero la lucha, con el fin de hacerlos abortar y empujar a una derrota política a sus dirigentes que tenían una clara influencia del Partido Comunista desde los años iníciales en que fueron fundados sindicatos laborales y campesinos, el Frente Estudiantil Revolucionario en la universidad a través de la JCP.

Tomada la decisión todos volvieron a sus puestos de combate, desenmascararon primero a los aventureros y persuadieron en sus bases sindicales y populares, a la 1.30 de la tarde reagruparon a la muchedumbre dispersa por todas las calles en la Plaza de Armas, donde improvisaron un mitin e hicieron un recuento y balance de los hechos, condenando la muerte y represión, la exigencia de destituir al Prefecto y los representantes del gobierno central, señalando por otro lado la necesidad de no caer en el caos y el desbande a que se pretendía llevar las jornadas, concluyendo en la decisión de tomar control de la ciudad, armar los piquetes y constituir el Comité de Lucha.

Una larga trayectoria de prisiones, destierros y muertes:

El Comité Popular y las primeras
milicias populares

La historia del “Cusco Rojo” y de los legendarios “Wiratakas”

Uno de los primeros organismos de un poder popular en el país, salió producto de las jornadas de abril de 1958, no fue un hecho casual o episódico, fue la gestación de lo que en la historia social republicana se llama el “Cusco Rojo”, un símbolo, un reconocimiento a una trayectoria y compromiso político y social de varias generaciones de luchadores y luchadoras, por llevar adelante la defensa consecuente de los derechos de los trabajadores, campesinos, estudiantes y del movimiento popular, que desde posiciones iníciales, anarco sindicalistas, indigenistas, apristas aurorales y luego fundadores del PCP junto a José Carlos Mariátegui, con quien confluyeron desde diversos caminos y experiencias; todos estos legendarios hombres que conocieron las prisiones como el Sexto en Lima, La Isla del Frontón, el Sepa en la selva, el destierro, la muerte y la tortura, a los que peyorativamente la oligarquía y los terratenientes los insultaban de “wiratakas”, convirtieron esto en su medalla y orgullo, en su voz guerrera y en su consuelo de combatientes.

Esta maduración de una larga conciencia revolucionaria en las organizaciones sindicales y populares, fueron gestada en los albores del siglo pasado por generaciones encabezadas por Sergio Caller, Casiano Rado, Rafael Tupayachi, Oscar Rozas, Simón Herrera Farfán, Julio G. Gutiérrez, César Vílchez, Román Saavedra, Alfonso Gonzales, Eduardo Polo, Cesar Gonzales Willis, posteriormente, Mariano Muñiz, Roberto La Torre, Julio Moreno, Abelardo Salazar, José Mar, Jorge Navarro, Concepción Ramos, Rosa Rivero, Alfonso Astete, Mariano Fuentes Lira y otros destacados luchadores que desde la primera Célula Comunista en 1927, se dieron la tarea de fundar los sindicatos del arte de vestir, carpinteros, metalúrgicos, construcción civil, mercados, artesanos y que dieron origen a la Federación Obrera Departamental del Cusco, el 20 de marzo de 1930, teniendo como su primer Secretario General a Agustín Rivero, Alberto Campero, Nicasio Ramírez, Roberto La Torre, Luis Villa, Carlos Lira, Aníbal Carreño, Alejandro Flores y Lucio Jáuregui como dirigentes.

El Comité Popular fue encabezado por José Sotomayor, José Lira Rojas, Alfredo Somocurcio, Raúl Medina y Juan Pablo Gutiérrez, luego fueron incorporados el Arzobispo Carlos María Jürgens, el presidente del Poder Judicial Dr. Leoncio Olazábal y el Dr. Julio Salazar por la Beneficencia Pública; configuración que demostraba desde un inicio un verdadero arco iris de amplitud y unidad, por un lado para evitar el aislamiento y rechazar los calificativos de “extremistas” que impulsaba el gobierno y el sindicalismo amarillo del Apra de entonces. Sus tareas fueron inmediatas, renunciar al Prefecto, pedir el cambio del Directorio de la Corporación de Reconstrucción (CRIFC), cambio sanción a los jefes militares y policiales por la muerte y represión desatada, derogatoria de las leyes que aumentaron el costo de vida y los hidrocarburos.

Las milicias populares. Ante el acuartelamiento de la policía y ejército, la ciudad quedó desguarnecida y fue necesario la organización de una estructura de defensa y seguridad, por cuya razón nacieron las primera milicias populares, formadas con las estructuras de cada sindicato, centro de trabajo y estudio; todos los cuales fueron distinguidos con sus brazaletes rojos; durante las noches y días en que actuó la milicia popular no se registraron hechos delictivos ni accidentes. También sin levantar la huelga, se dio permiso para el abastecimiento de alimentos y farmacias, así como algunos carros y el tren a La Convención.

El viernes once de abril, había el anuncio inminente de la toma del Cusco por el ejército y se hicieron presente vuelos de aviones de guerra, los Camberra sobrevolaban con el afán de intimidar y garantizar la presencia de las tropas aerotransportadas en el aeropuerto; en ese marco se instaló una mesa de negociación con el jefe militar designado por el gobierno central, con el cual ante su incapacidad para tomar decisiones, optaron por nombra una delegación para el viaje de una delegación a Lima.

Las jornadas de abril en el Cusco, por distintas razones no fue coordinado y apoyado por departamentos hermanos del sur como Puno y Arequipa tradicionalmente con fuerte presencia sindical; este hecho y el desgaste por el esfuerzo de tantos días fue levantado la huelga el día domingo con la aprobación unánime de los representantes populares, días después se consiguió los cinco puntos de la plataforma de lucha, con lo cual el pueblo del Cusco, sus dirigentes históricos alcanzaron una nueva conquista en sus derechos al desarrollo, la democracia y el trabajo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

LA PRIVATIZACION DEL SANTUARIO DE MACHUPICCHU

Declaraciones exclusivas del Dr. Juan Sebastián Velasquez

Mientras que funcionarios, empresarios y especialistas discuten el número de visitas:

Machupicchu: historia de una negligencia de privatización

Ministros, directores regionales y abogados abandonaron el juicio de la propiedad

Por: Jesús Manya Salas

Dicen que en política y en los asuntos judiciales,  no existen las casualidades, efectivamente todos sabemos el inmenso valor cultural, religioso, ambiental, social, patrimonio universal y económico del Santuario de Machupicchu, señala el Dr. Juan Sebastián Velásquez, especialista en derecho patrimonial, y prosigue esto que para el común de los peruanos significa uno de nuestros mayores símbolos de identidad y civilización; para otros es simplemente un asunto de negocios, los mercaderes del patrimonio se la saben y actúan así, muchas veces hasta utilizando la legítima aspiración de familias y personas bien intencionadas.

Los estudios que vengo desarrollando en los últimos años, me hacen llegar a la conclusión que el gobierno de Alberto Fujimori fue el que abrió las puertas del pandemónium que ponen en peligro la propiedad del Santuario Histórico de Machupicchu; escondida en una reclamada reivindicación e ingenuo Decreto Supremo desconoce todo el proceso de la reforma agraria de Velasco Alvarado actuado sobre los terrenos de Machupicchu, con lo cual se inició una demanda por las tierras y propiedades del Santuario de Machupicchu, que por irresponsabilidad del estado no estaba saneada fue el blanco de una estrategia privatista a todas luces, más allá de otras envolturas.

A casi veinte años de una competencia de demandas de varios propietarios contra el estado peruano, el peligro de privatización del Santuario de Machupicchu sigue latente, porque el INC y ahora Ministerio de Cultura y en particular su dirección regional del Cusco, tienen abandonado virtualmente los procesos contenciosos, pareciera que el dicho que el “estado pierde siempre todos sus juicios” es la principal bandera de los abogados de la parte del estado; señala preocupado el abogado Juan Sebastián Velásquez.

La ruta de la propiedad. El historiador John Rowe señala que el Santuario de Machupicchu fue obra y propiedad de la panaca del Inka Pachakuteq, desde entonces la información se perdió en la bruma y en el silencio del tiempo; hasta 1568 en que un cacique entrega un testimonio de compra y venta a favor de un soldado español, luego vendrían la congregación de los Betlemitas que crearon una gran hacienda por todo el territorio circundante, años más tarde la propiedad se divide por el abandono que sufre por parte de los religiosos. En 1911 reaparece Machupicchu con la presencia de Hiram Binghan y vuelve a la notoriedad y aparecen varios propietarios.

En rigor en el año de 1904 la propiedad es adquirida de varios “dueños” por el Sr. Mariano Ignacio Ferro Mendoza, el cual hereda a sus hijos y una de ellas se casa con el Sr. José Emilio Abril Vizcarra, abogado de profesión y congresista de la república de ocupación, asentado en la ciudad de Lima, inicia un largo proceso para vender parte de su propiedad a sus trabajadores la familia Zavaleta en 1942 y la otra parte que tenía restos arqueológicos, las tenía ofrecida al Estado Peruano a fin que tramite un proceso de expropiación del que él mismo es parte por su condición de Diputado de la República; por estas consideraciones es que en la clausula quinta del documento de compra y venta a los Zavaleta, señala y deja constancia –la familia Abril Vizcarra- que en dicha propiedad de venta no está incluida las zonas monumentales, porque el trámite de expropiación se encuentra en el Congreso Nacional de la República, sin embargo en esta clausula quinta, tampoco especifican la reserva de propiedad. Por estas consideraciones es que a través de una Resolución Ministerial del Ministerio de Instrucción Pública ahora Educación se inicia la expropiación en 1935; sustenta Don Juan Sebastián Velásquez.

Desde este período hasta la década del sesenta la bruma es rota, por la presencia del estado que toma posesión, la pone en valor y administra el Santuario de Machupicchu hasta la actualidad; por ese periodo se construye la Central Hidroeléctrica de Machupicchu. En 1969 se da la Reforma Agraria en todo el valle, esta norma en uno de sus artículos señala que no puede expropiarse los bienes y el patrimonio cultura, pero igual los expropio porque no había claridad de los límites del Santuario que recién estaba en proceso de estudios y puesta en valor, habiendo mucho lugares todavía desconocidos que recién serán conocidos décadas más tarde. Este proceso en 1992 sería anulado por Fujimori, abriendo un peligroso proceso de privatización que hasta hoy es latente.

En 1982 es reconocido como Patrimonio de la Humanidad y por consiguiente adquiere otro estatuto jurídico, patrimonial y ambiental. Por ese período entra en auge el turismo como un sector dinámico de la economía, el Santuario se convierte en un destino universal y abre las apetencias del cálculo rentista no sólo de los turisteros, sino de dueños y propietarios que resurgen de las cenizas, inducidos por quienes desean apropiarse de las vías férreas, el teleférico, de los hoteles, en fin de todo el círculo económico que esto representa.

Siguen procesos judiciales en marcha y en paralelo

La disputa por la propiedad de Machupicchu de nunca acabar

Curiosos abogados que pierden o silencias los procesos


Como hemos señalado en 1992 llega la onda privatista y desconoce el proceso de la reforma agraria en Machupicchu y abre curso a los juicios como la que realiza inicialmente en el Juzgado de Quillabamba por parte de la familia Zavaleta en 1,994, que pretendía la devolución de los terrenos, la sentencia del Juez a favor del estado peruano, argumenta que la familia ya recibió el pago de sus terrenos; el proceso llega al Tribunal Constitucional que ratifica la decisión del Juez de Quillabamba en contra de las pretensiones de recuperación de los terrenos del Santuario de Machupicchu. Señala Juan Sebastián Velázquez.

Sin embargo paralelamente la familia Zavaleta solicita en el año 2005 a Registros Públicos (SUNARP) la inscripción de 22 mil hectáreas comprendidas en todo el Santuario Histórico como su propiedad; frente a este hecho el INC a petición de la SUNARP plantea su oposición y declara nula dicha inscripción. Finalmente en Registro Públicos aceptan como propiedad de los Zavaleta 2,293 hectáreas, hecho controversial porque por un lado reconocen la extensión de la propiedad, sin embargo no se puede delimitar en qué lugar están dichos territorios privados, todo un artificio jurídico sin solución fáctica o tangible, dice Velázquez Pelaez; un embrollo del poder judicial, de registros públicos y el silencio del INC ahora Ministerio de Cultura.

En ese mismo marco ingresa a tallar otra dos demandas en el año 2003 y el 2006, los descendientes de la familia Abril Vizcarra reclaman en un primer caso la indemnización de la expropiación de sus propiedades de la reforma agraria, de la parte que no está registrada en la compra venta a los Zavaleta, hasta por un monto de 200 millones de dólares. La segunda demanda es por la reivindicación de sus derechos reales como propietarios que no han prescrito, reivindicación sobre el uso de suelos y la reivindicación de construcción levantada en ellas, sustentado en que el Santuario no estaría registrado por el Estado Peruano y ellos siguen siendo los legítimos propietarios.

A estas alturas las preguntas caen por su propio peso, cómo es que el estado peruano sea tan negligente e incompetente para no haber saneado la propiedad del Santuario de Machupicchu en casi cien años de su existencia pública, ahora que han festejado el centenario de su conocimiento ante el mundo; porque los diversos procesos de expropiación y las otras demandas no fueron contestadas oportuna y adecuadamente; tanto es el descuido de los funcionarios del INC ahora Ministerio de Cultura que la página de internet de la UNEP de las Naciones Unidas en el año 2010 seguía considerando al Santuario de Machupicchu como de propiedad privada, será pura casualidad o qué se esconde, responde preocupado Juan Sebastián Velázquez Pelaez.
A juicio del mencionado especialista, se debe poner fin al abandono e ineptitud de estos procesos, tomando una decisión política y jurídica de velar la propiedad del Santuario de Machupicchu, reivindicando el derecho constitucional y civil del Estado Peruano como su legítimo propietario que lo tiene como posesión y administración desde el año sesenta. Durante todo ese tiempo nadie reclama nada, hasta los noventa en que apareció el modelo privatista y el Decreto Supremo de Fujimori e inmediatamente surgen los supuestos propietarios. De acuerdo al derecho de derelicción el estado puede ejercer o ejercer como su patrimonio un bien por abandono de sus propietarios durante de veinte años consecutivos, además un registro administrativo en Sunarp tiene un sentido declarativo y no es constitutivo como dice un principio del derecho registral.
Es hora que la nueva dirección regional y en particular el Ministerio de Cultura tomen las cosas de manera directa para resolver esta controversia que pone en peligro la propiedad del Santuario de Machupicchu, que por los noventa estuvo en la mira de su total privatización, era evidente la tendencia si miramos que se han privatizado las líneas de acceso, los hoteles y servicios. Incluso ahora para los legítimos herederos los hombres y ciudadanos del ande, es imposible ingresar a observar la construcción de sus abuelos, concluye vigilante Juan Sebastián Velázquez Peláez.

jueves, 25 de agosto de 2011

¿ES POSIBLE UN PROYECTO MAJES II BI - REGIONAL ENTRE CUSCO Y AREQUIPA?

La capitulación de Alan García y ahora el nacionalismo corre el peligro:

Las hidroeléctricas de Majes II, son la verdadera
madre del cordero

La agricultura para la exportación es una gran falacia que los propios arequipeños no creen

En los últimos años la intensa campaña mediática desplegada por los grupos interesados en la aprobación y ejecución del proyecto Majes Siguas II, han pretendido hacer consentir a los cusqueños que esta obra energética y agro exportadora será de beneficio del macro sur y por supuesto del Cusco; nunca han explicado cómo llegarán dichos beneficios a los espinarences, sin embargo con la plata de todos los peruanos, se han comprado conciencias e incluso a medios de la propia ciudad del Cusco.

El centro de la campaña arequipeña, ha estado dirigida a promover una supuesta bondad de la agro exportación, esta estrategia tiene dos objetivos precisos, el primero, ocultar que la verdadera naturaleza rentable del proyecto, se encuentra asignada en la construcción de dos centrales hidroeléctricas Lluta y Lluclla que juntos producirán cerca de 600 MGW, es decir 6 veces que la producción de la Central Hidroeléctrica de Machupicchu; inversión que será recuperada en apenas dos años de funcionamiento y cuyo mercado está dirigido extraña y curiosamente hacia Chile, país que es propietaria de varias empresas eléctricas privatizadas en el sur del país.

El segundo objetivo de la campaña, al promover la agro exportación es ocultar el fracaso del proyecto Majes I, que viene funcionando desde la década del setenta, con millones de metros cúbicos de las aguas de la presa del Pañe en el Distrito de Condoroma del Cusco. El fracaso de este modelo es reconocida por los propios arequipeños, porque hasta el día de hoy no han culminado con la venta de dichos terrenos, porque sus costos son altos por la tecnología de riego que usan y que han salinizado las tierras, por cuya razón el monocultivo del alfalfa es mayoritario y del que se benefician dos grande empresas lecheras. Cómo explicar entonces que Majes II si será rentable y que el Cusco saldrá beneficiado con ella.

En consecuencia, el verdadero negocio rentable es la construcción de las dos centrales hidroeléctricas, con las aguas trasvasadas de la Cuenca del Río Apurímac; este es el primer dilema que tendría que resolver Ollanta Humala antes que cualquier tema. García en la anterior gestión jugó por su política neoliberal abiertamente por el beneficio de las transnacionales, con la envoltura del gobierno regional de Arequipa.

Por encima de las diferencias políticas:

Unidad ahora más que nunca por el Cusco

En menos de un mes de gobierno del nuevo régimen presidido por Ollanta Humala, en la línea centro derechista de su mensaje presidencial y de composición de su gabinete, ha dado un mensaje entre líneas provocador o por lo menos de grandes dudas para con los derechos del Cusco en el tema de Majes II.

El aluvional voto por el nacionalismo en el sur y en particular en el Cusco, con las respuestas y silencios del presidente ha entrado en la pesadumbre y la decepción. Precisamente en estas circunstancias es que las organizaciones del Cusco, deben salir de su recodo y construir una fuerza de respuesta social y política para defender nuestros derechos hídricos de la Cuenca del Apurímac.

Los procesos judiciales y en el Tribunal Constitucional deben seguir en mancha, además nadie puede retirar estas demandas, porque son procesos que han tenido su tiempo en otras instancias y por otro lado son varias las entidades que se han constituido en parte civil, así que el gobierno regional por sus cercanías al gobierno nacional, pretenda asumir otra conducta, simplemente no la puede hacer porque de por medio se encuentran la municipalidad de Espinar y otras instituciones.

El gobierno regional que preside Jorge Acurio tiene que ponerse por encima de la bandería partidaria y asumir junto al pueblo la defensa inclaudicable de los derechos del Cusco; por cuya razón las organizaciones de la región más allá de las diferencias y contradicciones con el régimen regional, deben dejar también sus banderías y construir un nuevo escenario de unidad, para diseñar una estrategia de confrontación que se viene en marcha. En consecuencia el tema no es asunto sólo jurídico o político, es de una verdadera correlación de fuerzas, frente al cual se debe trabajar desde ahora, de manera amplia, sin sectarismo y figuretismo. En consecuencias todos estamos convocados, que no primen las divisiones y derrotismo, todos estamos por el Cusco.

Tendrían que empezar todo de nuevo:

¿Es posible el cuento del proyecto bi-regional?

Se necesita primero un cambio del modelo neoliberal en todos los sentidos

Cada vez que las cosas se les complican al gobierno nacional y a la región de Arequipa, sacan de la manga los beneficios del macro sur que nunca explican y ellos mismo no creen, así como el artificio político de trabajar para que el proyecto sea bi-regional, cuento con el que parece han engatusado al actual Presidente Ollanta Humala, tras cuyo discurso sale el llamado “acuerdo político”.

Consultados los especialistas y dirigentes sociales de Espinar y Cusco, todos han señalado que es poco viable esta llamada bi-regionalización, porque de concretarse este hecho, tendría que empezarse con bases que son un imposible para Arequipa, así como por ejemplo un verdadero cambio de modelo económico, social y político, seguir una hoja de ruta dentro del neoliberalismo está destinado al fracaso, veamos algunas hipótesis:

1.- Compensación económica y social por el uso de las aguas de la Presa del Pañe; por la explotación y venta de millones de metros cúbicos de la que han servido para implementar y capitalizar Majes I y que nunca han beneficiado al Distrito de Condoroma y por el contrario el crecimiento del agua de luz, ha originado la destrucción de miles de hectáreas de cultivos, carreteras comunales y puentes, los mismos que deben ser restituidos y reconstruidos como paso previo y buena voluntad por el Gobierno Regional de Arequipa.
2.- Convocar a un nuevo Estudio de Impacto Ambiental y Balance Hídrico para ir a un proyecto de Afianzamiento Hídrico, el mismo que dada las desconfianzas existentes con los estudios incompletos realizados por los organismos nacionales, debe ser realizado por una entidad internacional, con todo el rigor y el estándar internacional de los estudios ambientalistas; los recursos para los estudios y sus resultados deben ser entregados por el gobierno nacional; el mismo que por otro lado tenga la validación de las partes involucradas.
3.- Convertir el proyecto energético en propiedad pública de las regiones del Cusco y Arequipa, con acciones paritarias y representación paritaria en los directorios de Lluta y Lluclla. Lo cual significa un cambio de carácter de las empresas energéticas como plataforma de desarrollo macro regional y de seguridad energética, ahora que existe el peligro del encarecimiento de los servicios eléctricos y su generación.
4.- Cambio de modelo agro productivo en los andes, priorizando un modelo productivo para la seguridad alimentaria del país y dejando lado el fracasado modelo agro exportador y neoliberal que ha hecho fracasar Majes I y que sólo beneficia a dos grande empresas lecheras y que se encuentran subsidiadas con los dineros públicos.
5.- Nuevo rol financiero en el desarrollo de los pueblos y regiones, lo que significa un verdadero viraje en el manejo de la economía, hasta ahora los recursos públicos han terminado como soportes financieros para beneficio de empresas privados; mientras que so pretexto del capítulo económico de la constitución, se ha minimizado el rol promotor e inversos del estado para con sus regiones.

Espinar y el Cusco a través de sus diversas vocerías sociales, municipales, han señalado antes y nuevamente ahora su rechazo con todo este tipo de pretextos. En resumen es imposible que los grupos de poder e interés que están detrás de este proyecto acepten nuevo términos de referencia del proyecto; por cuya razón es un imposible esta propuesta, salvo que el gobierno ollantista encuentre un milagro y dichos tiempos ya fueron superados hace muchos siglos en la conducta de los humanos.

Jesús Manya Salas - Semanario Alternativa